Quienes Somos

El centro de comunicación Nuestra Señora de Luján es un organismo del Arzobispado de Buenos Aires dedicado a la capacitación y producción radial.

Trabajamos en dos líneas de acción:

Capacitación: Asesoramos radio comunitarias en todo el país para fortalecer la comunicación popular.

Contenidos: Producimos contenido disponible gratuitamente para radios y oyentes de todo el país bajo los valores Cristianos.

 

Esperamos promover el intercambio de experiencias que fundamentan nuestras raíces y generar una Red de Radios.

La comunicación auténtica es fraterna comunión

En la tarea de anunciar el mensaje, uno de los objetivos más importantes del mensajero es generar confianza. Cuando se logra hablar al oído, es que se ha llegado a un grado de verdadera amistad, de confianza mutua. Es importante en la tarea pastoral, porque San Pablo enseña que la fe entra por el oído. Jesús es la Palabra encarnada, hecho hombre, anunciado a los cuatro vientos.

Hoy, siglo XXI, la comunicación es cada vez más rápida y poderosa. Entre muchos de los medios, está la radio. En nuestro país hay miles de estaciones de transmisión. Las escuchamos cuando caminamos por las calles de las ciudades, pueblos, parajes y en el medio del campo. Para muchos la radio es la compañía de la noche y la soledad. Para otros transporta los mensajes de necesidades o saludos en regiones donde las distancias son interminables y el aislamiento el gran peligro. Pero lo importante es que La Radio está. Entre vos, entre nosotros.

¿A qué viene todo esto? Es para que se entienda la sorpresa que causó un sacerdote cuando, convocando a un pequeño grupo de amigos y conocidos, les propuso fundar el Centro de Comunicación “Nuestra Señora de Luján”. La idea era tener una organización que se dedicara a elaborar programas de radio, los cuales serían enviados gratuitamente a las radios de cualquier lugar del mundo que lo solicitaran. ¿El formato elegido? El radioteatro. Si Jesús enseñó con narraciones y parábolas, si el Evangelio como gran parte de la Escritura es un sinfín de historias y cuentos, era coherente que en la vida concreta del pueblo, en sus cuentos, en sus comunidades, en su historia, encontraríamos el marco para la palabra oportuna, la enseñanza liberadora, la expresión de compañía y de consuelo.

La experiencia Previa

El grupo formado por el P. Carlos Moia, que es de quien hablamos, venía de dos experiencias pastorales en comunicación muy amplias.  

La revista “Pan y Trabajo”. Que nació desde el Santuario de San Cayetano de Liniers en Buenos Aires como un boletín del Santuario, a principio de los 70 llegó a tener 55.000  ejemplares y una real difusión en todo el territorio nacional.

La otra experiencia pastoral fue el armado y desarrollo de la campaña nacional del Cristo Peregrino, con ocasión del Congreso Eucarístico Nacional de 1984, celebrado en Buenos Aires. Se facilitó a las capillas, iglesias y parroquias de todo el país la tarea pastoral, mediante unas invitaciones radiofónicas y televisivas dirigidas a todos para acercarse a estos lugares a recibir la imagen. La difusión fue enorme y llego a la cifra de un millón de ejemplares y la vigencia como imagen de “El Cristo Peregrino”, entró en el corazón de nuestro pueblo y está viva, aun hoy, en la acción de la Iglesia Argentina

Por todo esto, el “Centro de Comunicación Nuestra Señora de Lujan” tenía grandes posibilidades de concretarse y sobre todo, que la tarea era firmemente evangelizadora en beneficio de los habitantes de nuestro país, especialmente los más olvidados y excluidos.

Los Primeros años

Así es como El Centro de Comunicación Nuestra Señora de Luján comienza sus actividades en 1986, ininterrumpidas hasta hoy. El primer equipo, entre otros, fue el P. Carlos Moia, Eduardo Grandin, Esteban Felgueras, Ana Maria Mendizabal, Ernesto Narcisi, Horacio Varela. Para esa primera etapa se realizó dos tipos de programas que denominamos “Rezando Juntos” y “Esperanza Nuestra”.

El primero tenía como temática el Evangelio del Domingo. Un formato donde la Palabra de Dios tuviera su lugar y fuese a la vez la compañía de las comunidades que no pueden tener una misa dominical o que alentara la profundización de la enseñanza evangélica de una manera amena y útil para la vida comunitaria. Estos programas tenían una duración de unos veinticinco minutos, de tal modo que pudieran ser ofrecidos sin tandas comerciales en el medio.  

En el caso de “Esperanza Nuestra”. El programa era más corto, de unos doce minutos. En cuanto a los temas fueron pensados para distintos aspectos tanto pastorales (sacramentos, catequesis, las devociones populares), como sociales(vivienda, asociaciones barriales, cooperativas, asentamientos, la salud popular, etc.).

Buscando Caminos

Cubrir una programación ambiciosa no era fácil, especialmente en lo referido a las temáticas. Con el tiempo nos animamos a realizar radioteatros seriados, que tomaban historias de distintas regiones del país, tales como “Historias de agua y pampa”, “Seis corazones junto al Paraná” o “El camino de Juan Sapito”. Con desarrollo dramático, algunos romances, amigos de viaje, algún enemigo, y todas aquellas cosas que tiene la vida de la gente, se va compartiendo la esperanza del pueblo, que siempre es religiosa, humana y solidaria.

Cuando el medio radiofónico nos exigió mayor velocidad, surgieron programas más cortos, como el ciclo “¿Te acompaño?”, destinado a los adolescentes y su entorno. Otro programa, fue “Cuentos de maestros”, que refleja la sabiduría popular que se forja en las comunidades educativas.

Ante una nueva etapa

En el año 2007, el Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Cardenal Primado Jorge Mario Bergoglio (hoy Papa Francisco), compartió un sueño con todos los que trabajan en el Centro de Comunicación Nuestra Señora de Luján. Tener sede propia. Ese día se bendijeron las nuevas instalaciones; el Cardenal alentó la misión evangelizadora de la productora y pidió al Señor y a la Virgen de Luján que siga bendiciendo este trabajo misionero en los medios de comunicación popular.

Retomando el compromiso de servir al Centro de Comunicación, el equipo se vuelve a reunir. Y, como nos tiene acostumbrados, nos exige nuevas ideas ante los desafíos de los tiempos. Internet. Aprovechando todo lo que pueda tener de útil, el Centro de Comunicación Nuestra Señora de Luján ha creado su propia página, en la cual tiene un archivo sonoro de programas grabados y listos para emitir.

Sin tener que pagar nada, cualquier emisora puede acceder a esta página, bajar los programas que desee y emitirlos en los horarios y días que crea conveniente. Es un servicio totalmente gratuito, para las radios o para personas inquietas, como nosotros. Pero las novedades no paran aquí, como decía el vendedor del colectivo: “como si esto fuera poco…”. Estamos armando nuevos servicios y nuevos formatos. Los programas, sin perder su carácter de radioteatro, van a tener contenidos que responden a las necesidades de los tiempos que corren.

Misión Radial

Ese mismo año (2007) nació la idea de salir al encuentro de los comunicadores populares a lo largo y ancho del país. Queriendo compartir distintas experiencias, saberes y sobre todo conocer la fe popular en las distintas comunidades de nuestro territorio nacional. Así es como surgieron los Talleres de Radio de Producciones Lujan. Con dichos talleres hemos podido conocer distintas comunidades en Santiago del Estero, Entre Ríos, Corrientes, Salta, La Pampa, Neuquén, Formosa, La Rioja, Córdoba, Rio Negro y Buenos Aires. Obviamente nos quedan muchos lugares y personas por conocer. En eso estamos.

Lo que no debe cambiarse, se profundiza

El Centro de Comunicación Nuestra Señora de Lujan, sigue con las convicciones que ha mostrado hasta ahora. En primer lugar, el anuncio del Evangelio, una palabra que es vida, salvación y liberación para todos los hombres, especialmente en favor de los más pobres. Hablamos de los adultos mayores, de los niños, de los que no tienen trabajo o un techo para cobijarse, de todos aquellos que están recibiendo apenas una comida diaria, de los enfermos y del inmenso número de hermanos marginados de la decencia y mancillados en su dignidad. De ellos aprendemos y a ellos pretendemos servir y amar. Queremos acompañar a las comunidades y estimular su formación, cualquiera sea la forma que tome, sea en las capillas, en la sociedad de fomento, en las escuelas, en las cooperativas, en los comedores y copas de leche, en los talleres, en las salitas de atención primaria de la salud, y tantas otras. Nadie se salva solo, ni por el propio esfuerzo ni individualmente.

Queremos rescatar y valorar el “interior” del país. Lo ponemos entre comillas, para que se entienda que no estamos hablando de una región, sino de una manera de encarar la vida, de todo aquello que sostiene firmemente la dignidad, el respeto y la libertad. Ese “interior”, que está en los pueblos de frontera, a orilla de los ríos, en la pampa o en la montaña, en la meseta patagónica, y también en el corazón de la gran mayoría que habita con dolor el conurbano de Buenos Aires, y de las grandes ciudades de nuestro país. La fe auténtica que esperamos encontrar con nuestra tarea en el Centro de Comunicación “Nuestra Señora de Luján” es nuestra esperanza.